martes, 26 de agosto de 2008
El baile de la Basura
Bueno, me he divertido tanto en Otavalo que hasta ganas de bailar me dieron cuando pasó el camión que recoge la basura en el pueblo...
Peguche y San Pablo
Las casas en su inmensa mayoría están recién fabricadas en adobe o ladrillo y cemento con diseños que evocan hogares citadinos de dos y tres pisos, enchapadas en su exterior y puertas refinadas de lámina. Un hombre me comentaría después que los Otavaleños fueron de los primeros ecuatorianos que salieron del país a conquistar el mundo así que es el dinero de las remesas que envían los familiares del exterior, lo que seguramente ha permitido mantener una economía dinámica en esta zona del país.Hermoso pues resulta caminar por los alrededores de Otavalo bordeando el Imbabura y respirando un aire tranquilo que invita a sentir con mayor intensidad el regalo maravilloso de la vida... y lo mejor, todo gratis!
miércoles, 30 de julio de 2008
Los colores de Otavalo
Una vez tuvimos todo en regla tomamos otro taxí que cobra USD 0.8 hasta el terminal de Tulcán. El lugar me pareció espantoso pues llegamos y se acercaron como 5 sujetos a cogernos del brazo para llevarnos hasta su bus. Ofrecen cambio de dólares que no recomiendo hacerlo pues se corre el riego de ser tumbado como me sucedió con un tráfuga que sacó una calculadora pirata que mostraba las cifras de las multiplicaciones menores a las reales. Además todos dicen que entran al terminal de la ciudad hacia donde te diriges pero los muy bellacos nos dejaron botados a la salida de Otavalo que era nuestro destino. Adicional a ello, se suben más vendedores ambulantes que pasajeros convirtiendo el bus en una verdadera plaza de mercado... en fin, el viaje a Otavalo tomó 2 horas y media y costó USD 2.5.
Es también muy común ver llegar buses con extranjeros que vienen, compran, consumen y regresan quizá a Quito. El dinero se mueve y se ve en todas partes... vi muy pocos mendigos y ninguna parte de la ciudad que recorrí es fea, desordenada o peligrosa.
Encontramos un hostal a media cuadra de la plaza de los ponchos por USD 3 en habitación individual y agua caliente. Muy bien por ese precio! Los precios de la comida me parecieron similares a los de Colombia, desde 1.5 dólares en adelante. En la plaza que menciono están las famosas artesanías que además de bellas son realmente económicas... Es my divertido recorrer y antojarse de todo pues la multiplicidad de colores y diseños penetran hasta casi imnotizar. Es la cuna de los más hermosos tejidos como bien dicen los Otavaleños.
En Otavalo comencé a percibir que Ecuador está pasando por un buen momento a juzgar por lo organizado de este pueblo y la cantidad de turistas que se ven a diario ...
ECUADOR, PAIS ENCANTADOR!
Llegué a Ecuador hace un mes y medio pensando que quizá en 15 días lo recorrería para pasar pronto hacia el Perú y así darle marcha rápida a mi travesía; no obstante, y sin calcular lo que ofrecía este país, comencé a recorrerlo lentamente dejándome atrapar desde el principio por su magia y encanto.Por primera vez me doy el tiempo necesario para conocer lugares fantásticos sin mayores afanes y sin lugar a dudas hasta ahora puedo reiterar que ha sido una experiencia maravillosa poder tomarme el tiempo necesario para refrescar la memoria y el corazón sin los afanes típicos que implica tomar vacaciones de tan solo 15 días como suele sucedernos a quienes trabajamos en Colombia.
Vale la pena además darle un viro a la vida para pasar de los meros sueños y deseos a la acción y concretización de ellos. Era al final tan sencillo tomar la decisión de dejar por un momento las comodidades típicas de la modernidad que me envolvían en compromisos crediticios y ficticios y que me atrapaban en medio de miedos inventados convirtiéndome incluso en un ser incapaz de tomar decisiones más trascendentales que me llevaran a vivir las cosas por las cuales trabajaba pero que por el mismo compromiso del trabajo no podía realizar como yo quería.

La aventura continúa en este viaje de sorpresas infinitas convencido sin duda, que vale la pena tomarse alguna vez en la vida el tiempo necesario para sentir con intensidad y sin las presiones típicas del tiempo o los compromisos, todas aquellas cosas por las que soñamos, creemos y buscamos.
Gracias Ecuador por mostrarme tu mejor sonrisa, la carcajada divina de la vida, el abrazo sincero del sol, el refugio infinito del cielo, el sentimiento perenne de la amistad.
Así es el encantador ECUADOR …

lunes, 21 de julio de 2008
Putumayo, amalgama de sabores
El viaje desde Sibundoy hasta Puerto Asis toma 5 horas y cuesta $20,000 en un viaje que no garantiza ni una silla y menos comodidad. De hecho viajamos sentados en el piso y acompañados de cumbias peruanas muy divertidas por cierto. Una vez llegamos al puerto tomamos un bote destartalado que dejaba filtar el agua por su piso, para viajar sobre el magestuoso río Putumayo, unos de los ríos más grandes del país. Después de hora y media río adentro, llegamos a nuestro siguiente destino en la mitad de la selva.
En la zona que visitamos, selva adentro, entraban escasamente dos emisoras, la del ejécito nacional y la de las guerrillas de las FARC, y una de música bailable; quizá por que las pilas del radio estaban muy gastadas o por que efectivamente no alcanza a legar la señal hasta allí. Escuchar la emisora de las FARC me resultó bastante novedoso y nuevo para mi comenzando porque los saludos se los envían a números "Saludos al 221 y al 224 en la zona del alto, y un especial saludo también para el 214". La música es alusiva todo el tiempo a su causa al mejor estilo vallenato, merengure, tropical o salsa y los saludos para los camaradas de la cúpula y los comandantes Chávez y Fidel, son la constante durante todo el día además de despotricar del gobierno del actual presidente del país y su política de estado.
Por su parte el ejército hace alarde de que están derrotando al enemigo e invitan a la desmovilización. Estando allí nos enteramos de la liberación de Ingrid Betancorth y los demás secuestrados y nos contaban además que a solo unos 45 minutos de viaje en bote de donde estábamos se había realizado el bombardeo que acabó con la vida de Raúl Reyes y que generó la disputa diplomática entre Ecuador y Colombia.
Y es que sin duda viajar por el Putumayo es viajar por el corazón del conflicto al que sientes respirando en tu cuello todo el tiempo. Los retenes militares son la constante; por ejemplo en el viaje que tuvimos desde Puerto Asis hasta Pasto, fuimos requisados 8 veces incluido un retén sobre el mismo río Putumayo y en los caminos se ve la maquinaria de guerra, camiones blindados y armados en las 4 direcciones y monitoreados con radares. Me impresionó y aveces incluso me asustó.
La experiencia de viajar por el rio es increible. Mi espíritu vibró de emoción cuando entramos al cause de una tremeda mole de agua de unos 200 metros de ancho y muchos más de profundidad. El paisaje es bellísimo pues el río a cada lado esta acompañado de mucho verde y las nubes en el cielo azul dibujan la energía de la madre selva. Los sonidos además son intensos y diferentes. Nos visitaron varias veces los micos y el trinar de los pájaros nos daban la bienvenida del nuevo día. También las arenillas, unos mosquitos que nunca ví pero que me cogieron de postre, hicieron un tanto tortuosa la estadía allí.Y es que definitivamente mi país aun tiene muchos encantados matizados y mimetizados por descubrir y el Putumayo, la tierra de la coca y el yagé, es sin duda uno de ellos... Quien quiera sentir un poco de la realidad Colombiana debería pasar por aquí para oler a un país que desde sus entrañas desea levantarse de una racha de violencia que la ha cubierto durante toda su existencia. Vale la pena visitar pues al hermoso Putumayo, aunque se pueda conocer de cerca la locura e incluso morir en el intento ...
domingo, 20 de julio de 2008
Origen del Yagé o Ayahuasca. Cosmovisión de las comunidades indígenas del Putumayo. Colombia

Cuentan pues los mayores, que en el tiempo del otro tiempo bajó Dios a la tierra a descansar en uno de sus jardines favoritos, el Amazonas. Caminó contemplando su creación y al lado de un rio decidió tomar un descanso. Al despertar de nuevo y levantarse, uno de sus cabellos quedó en el suelo y fue así, como este cabello al ser cubierto por la tierra, dio origen al bejuco del Yagé o Ayahuasca que se convertiría más adelante en el vehículo para que las comunidades interpretaran el mundo desde su propia visión de vida.

miércoles, 16 de julio de 2008
El Valle de Sibundoy
Una vez en Mocoa tomamos otro auto para el Sibundoy por $13,000 y 3 horas y media de recorrido. La carretera cambia por completo pues esa via no está pavimentada y hay trayectos en los que solo paso un automovil en medio de unos precipicios que de caer allí sin duda no se saldría con vida. Y eso quizá es lo que hace que el recorrido sea increible pues además es la ruta que conduce hacia la selva colombiana. La vegetación cambia y las montañas completamete abrazadas por árboles invitan a la reflexion sobre la imperiosa necesidad de conservar este lugar así de intactoa pues está lleno de nacimientos de agua que brotan desde la montaña convirtiendo el paisaje en un espectáculo digno de la grandeza de Dios.
Sibundoy está ubicado detrás de las nubes y su cielo está pintado de color arcoiris. Es la tierra de las comunidades indígenas Ingas y Kamensas. Se respira pureza todo el tiempo y los colores se ven diferentes, mas vibrantes. En la noche es frio y en el dia templado. El parque del pueblo tiene uns esculturas talladas en madera que evocan su tradición y sobre todo, la conexión que tienen con la medicina del Yagé o Ayahuasca. Allí un hotel puede costar entre $10,000 y $15,000 la noche. Nosotros por fortuna nos hospedamos en la casa de un chamán con quién estaríamos conviviendo por 3 días en una nueva aventura estrechamente relacionada con la tradición del Yagé o ayahuasca. De hecho los días siguientes mientras que estuvimos en el Putumayo, estuvimos inmersos por completo en esta tradición milenaria que ha logrado sobrevivir pese a las adversidades que las comunidades indígenas han tenido que soportar a lo largo de la historia en este continente.
Recomendable en el Sibundoy el Carnaval del Perdon celebrado en febrero... http://www.etniasdecolombia.org/actualidadetnica/detalle.asp?cid=4928





