lunes, 15 de septiembre de 2008

Puerto López y las jorobadas

Mi viaje siguiente lo emprendí hacia la costa del Ecuador tratando de hacer “La Ruta del Sol”. La idea inicial era seguir desde Mindo hasta Santo Domingo (4 usd, 4 hr) y de allí a Manta (5 usd , 6 hr) para continuar hacia Canoa en Manabí, pero el trayecto lo cambié pues al llegar a Manta como a eso de las 4 am las personas locales me previnieron respecto a la inseguridad que había en la zona. Quizá el cansancio del extenuante viaje o la imparable habladuría de un sujeto que me abordó al llegar al espantoso terminal y que no paraba como si en meses no hubiera hablado con alguien, hizo que tomara la decisión de cambiar de ruta. Casi salí corriendo de ese lugar y me subí en el primer bus que iba para Puerto López… (2.5 usd y 2 horas).

Este pequeño poblado es el punto preciso para realizar avistamiento de las muy famosos y bellas ballenas jorobadas. El tour que usualmente ofrecen el el lugar vale 25 dólares pero hablando directamente con el capitán de la lancha se puede hacer en 15. La diferencia radica en que a los de 25 les dan un refrigerio y dicen los que venden el tour que los botes son más seguros. A mí no me pareció que los 10 dólares de diferencia lo justificaran.



El viaje en lancha por el mar Pacífico estuvo cargado de adrenalina pues las grandes olas hacían que nuestra embarcación diera unos botes que ponían a rebotar a la lancha en el mar al mejor estilo de persecución hollywoodense. Pero la emoción fue poca comparada con la oportunidad de ver a estos gigantes saltar fuera del agua en una belleza tal que merecía darles medalla de oro por nadado sincronizado. Mis palabras aquí se enmudecen pues no puedo expresar siquiera lo que sentí al ver a estos gigantes cetáceos desde tan cerca… fascinante, sin duda fascinante… que pequeñitos somos además ante estos animales …


Puerto López también se convirtió en la plaza para debutar como artesano. Por primera vez parché en una mesita que los artesanos locales me ayudaron a ubicar y allí comencé a sentir la magia de caminar como mochilero, que noble y bello oficio. Hice una muy buena amistad con los otros artesanos, especialmente con tres loquitos ecuatorianos amantes de la Santa María y que cuando me hablaban parecia que estuviaren viajando en una nava a través del universo, y un argentino llamado Facundo que llevaba viajando ya como unos dos años. Es el típico bohemio que con su argumento vendía hasta un mojado sin inconveniente y de paso hacía citas para él y nosotros con las extranjeras para salir en las noches a tomar cerveza. De hecho fue en este lugar que en un viernes de locura, después de unas buenas ventas en el parche y de haber observado quizá el atardecer más hermoso en mucho tiempo, compramos una caja de vino tinto marca Cloe (Lo recomiendo por lo bueno par ser tan barato y en caja) e invitamos a unas chicas de Francia y Estados Unidos a tomar cerveza y de paso a enseñarles a bailar salsa.


La noche fue estupenda, las cervezas pílsener refrescaron la cálida noche en un acogedor bar en donde los foráneos de muchos países del planeta y uno que otro local, nos encontramos sin ponernos cita para disfrutar del sabor costero, la buena música y la oportunidad de compartir sin prevenciones y con mucha risa. Así deberían ser las reuniones de la ONU… Arreglamos el mundo y yo, al son de la salsa, vi en esta chica americana la otra faceta del típico yanqui que tenía concebido en mi mente… muy sonriente y trasparente se me hizo! todo estuvo bonito excepto la resaca del día siguiente.

Divertidísimo pues me resultaron estos días en Puerto López, un lugar maravilloso para conocer gente, bailar salsa, ver atardeceres, parchar con los amigos y dejarse enamorar de la vida… y por que no, de las gringas!



martes, 9 de septiembre de 2008

Mindo o el color del paraiso

Después de Quito decidí ir a conocer el monumento llamado "Mitad del mundo", ubicado en un pequeño pueblo al norte de Quito; nada espectacular, y estando allí me hablaron de Mindo, un sitio ubicado cerca a la reserva ecológica del Pululahua.
Mindo está a dos horas y media de Quito (2 USD) tomando cualquier autobús que vaya por esa ruta. El pueblito está ubicado a uno 20 minutos de la carretera principal en donde se consigue fácilmente camionetas por 50 centavos para llegar al lugar. Me hospedé en la casa de doña Cecilia, (Recomendable), una mujer muy conocida en el pueblo que tiene un bonito hostal a unos 5 minutos desde la plaza principal y que por 5 dólares la habitación o 2 dólares el camping, ofrece un sitio muy acogedor en donde además se puede cocinar escuchando el suave pasar de un trasparente rio que con su sonido genera un ambiente apacible, muy tranquilo.


Mindo es además mundialmente conocido por ser uno de los sitios más atractivos para avistamiento de aves, especialmente colibríes, pero digamos que el gallo también vale! Y es que efectivamente recorrer sus caminos y senderos se convierte en toda una experiencia inolvidable adornada de muchos sonidos y colores. Los ríos y las cascadas invitan a nadar en esas tardes soleadas en donde el taita Inti con delicadeza abraza con su luz y calorcito este bello rincón que curiosamente no figura en muchas de las guías turísticas que he ojeado sobre el país. El clima es templado y la magia se respira por los poros todo el tiempo pues como muchos pueblitos ubicados entre las montañas y la Costa, este Mindo emite una atmósfera muy colorida y diversa, por algo los mindeños dicen poseer lo mejor de las dos regiones en su lugar.


Existe además un pequeño mercado artesanal en donde se puede parchar sin inconveniente y disfrutar de una variedad de actividades relacionadas con la naturaleza pues este pueblito ha desarrollado gran parte de su economía dedicado al ecoturismo.


Valió la pena pues pasearse por este maravillosos lugar en el que sentí durante los días que estuve allí, que caminaba por el paraíso. También conocí gente muy especial, particularmente a Lucho y Jim, una linda parejita argentino-coreana que me acogió compartiendo conmigo deliciosa comida, entretenidas conversaciones, tabaco con pétalos de rosas y un libro que es de obligatoria lectura si se desea aprovechar aún más este viaje por esta región maravillosa del planeta “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano. Un buen detalle del argentino!!


Ese es Mindo…. quizá de esos lugares que son sucursales del mismo cielo en este planeta...

jueves, 4 de septiembre de 2008

Quito y su centro histórico

Llegó el momento de la despedida. Mi amigo regresaba a Colombia y yo, convencido que sin duda este es mi momento para hacer este viaje, continué hacia Quito. Me queda la alegría inmensa de saber que encontré más que un amigo, casi un hermano. Gracias Mauro por la compañía en estas cuatro semanas de aventura inolvidable!

Quito está a 2 horas de Otavalo y el pasaje cuesta 2 dólares. Me hospedé en un hotel cerca de la plaza de Santo domingo sobre la avenida Guayaquil entre Simón Bolívar y Sucre, por 5 dólares en una habitación muy confortable y con baño con agua caliente. Esa tarde salí a caminar para ubicarme espacialmente y comencé a sentir que mis pasos se devolvían en el tiempo. El centro histórico de la ciudad es más bello de lo que había imaginado. La arquitectura colonial está muy bien mantenida y las cantidad de plazas con sus iglesias hacen pensar que esta ciudad era muy devota a la fe católica y digo era porque los únicos que entrábamos éramos turistas para apreciar la arquitectura interna de estos centros de adoración, alabanza y demás.

Al llegar a la plaza Grande me encontré con una manifestación encabezada por el presidente del país, Rafael Correa, en contra de la medida que adoptó el parlamento europeo referente a encarcelar a los indocumentados que estén en los países de Europa. El discurso tuvo apartes muy interesantes y no dejó de mencionar al presidente colombiano y su afrenta en contra del pueblo ecuatoriano al cruzar las fronteras del país para aniquilar a Raúl Reyes, el guerrillero de las FARC. También se fue contra la recién liberada Ingrid quien justificó el acto de Uribe como necesario para debilitar a la guerrilla colombiana. Que rollo!! En síntesis, el discurso de Correa me pareció interesante en la medida que al menos se pronunció de manera oficial y por medio de esta manifestación en contra de esta medida que afecta a miles de personas. Me pregunto si el parlamento le habrá prestado importancia…

Caída ya la noche pues después del discurso hubo música protesta al mejor son de Mercedes Sosa y otros cantautores, continué mi camino maravillándome de esta ciudad que en cada calle deja ver la historia de cuando ella pertenecía a España y estos majos decidieron construir esas callecitas empedradas y las inmensas casas con grandes corredores y jardines para los virreyes y vasallos de la corona y la iglesia que estuvieron al frente del destino de este pueblo en aquella época.

Las sorpresas no pararon aquella noche. Había un encuentro mundial de alcaldes de muchos países de todo el planeta así que pude ver un bonito desfile en honor a tan ilustres visitantes que emperifollaron a esta ciudad ubicada en la mitad del mundo. Hubo música no muy típica por cierto pues los viejos músicos tocaron pasodobles al cruce de los visitantes y un grupo de chicos bailaron luciendo unos bellos trajes típicos mientras que otro grupo también muy adornadito con sus trajes cargaba faroles y danzaba de lado a lado con la mejor sonrisa para que estos señores se sintieran en realidad muy bien recibidos. Los esperaba sin duda una deliciosa cena, champaña y discursos de promesas y buenas intenciones en un edificio que como todo aquí en el centro, lucía bellísimo tanto por fuera como por dentro. Hasta ganas me dieron de ser diplomático para gozar de tantas atenciones al mejor estilo suramericano. ¡Sin duda nos encanta a tender a los monos! A propósito, no faltó el importante que llegó en limosina y con un par de escoltas bullosos y malacarosos mirándonos con ojos de sospecha y crimen! Que esencial para la humanidad el sujeto aquel!!


Al día siguiente continué caminado por esas callecitas que parece que no terminaran. La arquitectura me encantó y la evocación de caminar hacia atrás sobre el tiempo me tenía atrapado. El centro además está lleno de tienditas muy humilditas atendidos por ecuatorianos también muy humilditos físicamente pero aveces no tan afables . Más de una vez extrañé la amabilidad de la gente de mi país…

Todo el día fue de caminar y caminar hasta que llegué al norte de la ciudad, la zona play en donde están los extranjeros y los pelucones, o sea la gente bien de la ciudad. Nada sensacional a parte de un par de café internets que estaban muy bien dotados. Parecían bares con computadores… muy chévere el concepto.

Estando allí debuté como artesano. En el Putumayo Richard, el ayudante del Taita Angel, me enseñó a tejer en chakiras así que comencé a hacer un tejido inspirado en los colores de las artesanías que vi en Otavalo y saqué un par de manillas y collares que había adquirido en el Sibundoy. No vendí nada pero vencí la pena y eso ya era mucha ganancia!

Quito pues es maravilloso para recorrerlo en unos dos o tres días admirando su arquitectura, visitando sus museos y recorriendo las iglesias, además se encuentran hoteles muy buenos y a precios muy asequibles y si se tiene suerte, se puede topar con una manifestación encabezada por el mismo presidente de la república para percibir que este país sin duda está adportas de una interesante transformación si Correa logra vencer su ego y conciliar con sus detractores por el bienestar a largo plazo de este país del medio mundo.

martes, 26 de agosto de 2008

El baile de la Basura


Bueno, me he divertido tanto en Otavalo que hasta ganas de bailar me dieron cuando pasó el camión que recoge la basura en el pueblo...

Peguche y San Pablo

Otavalo ofrece a parte de sus muy famosas artesanías, la oportunidad de conectarse con la naturaleza a través de los diferentes recorridos y tours que ofrece la zona. Estando allí decidimos caminar buscando la cascada de Peguche y el lago de San Pablo, dos lugares bellísimos rodeados de mucho misticismo. El recorrido nos tomó todo el día marchando por caminos por donde usualmente los turistas convencionales no llegan … me llamó fuertemente la atención las casas de los campesinos circundadas por muy ordenadas huertas en donde se aprecian los más hermosos cultivos de fresas, maíz y toda una variopinta de vegetales al mejor estilo Ecuatoriano que envuelven el ambiente en un arcoiris de colores, olores y sensaciones que hicieron que mi espíritu se elevara dos centímetros por encima de la tierra.

Las casas en su inmensa mayoría están recién fabricadas en adobe o ladrillo y cemento con diseños que evocan hogares citadinos de dos y tres pisos, enchapadas en su exterior y puertas refinadas de lámina. Un hombre me comentaría después que los Otavaleños fueron de los primeros ecuatorianos que salieron del país a conquistar el mundo así que es el dinero de las remesas que envían los familiares del exterior, lo que seguramente ha permitido mantener una economía dinámica en esta zona del país.


Hermoso pues resulta caminar por los alrededores de Otavalo bordeando el Imbabura y respirando un aire tranquilo que invita a sentir con mayor intensidad el regalo maravilloso de la vida... y lo mejor, todo gratis!